domingo, 23 de marzo de 2008

Principios de manifestación


Vivir con buena suerte.

¿Alguna vez has sentido, o quizás lo sientes ahora, que todo está mal? Has perdido el trabajo, la pareja, los hijos te han abandonado, tienes una enfermedad, el futuro se proyecta oscuro y sombrío… Quizás conoces a alguien que se siente así. O quizás hayas vivido pensando que hay gente con buena suerte, pero a ti no te ha tocado.

Lo primero que debes darte cuenta es que tú has generado todo lo que estás viviendo. Tú eres la causa de todo lo que te sucede. Lo único que necesitas para que tu vida dé un giro completo es comprender algunas cosas básicas. En la vida hay un orden que se expresa y se sostiene a través de ciertas leyes o principios que siempre se cumplen, inexorablemente.

Lo que tú piensas, se manifiesta. Éste es el principio de mentalismo. Debido a haber estado pensando, sintiendo y diciendo cosas negativas toda tu vida es que esas cosas se han manifestado en tu mundo. Comienza a partir de ahora a pensar siempre en positivo. De cada situación, espera siempre lo mejor. Cada vez que tengas que hacer algo, di: “Yo sí puedo hacerlo, y lo hago perfecto. La Amada Presencia Yo Soy en mí todo lo puede”.

Otro gran principio es el de causa y efecto, que dice que todo lo que uno hace es una causa que uno pone en movimiento para producir un efecto. Cosecharás lo que siembres. Así como uno trata a los demás, así uno recibe el mismo trato de la gente. Si hemos sido avaros, tacaños, egoístas, ahora a nosotros nos toca estar carentes y que nadie nos ayude. Así que a partir de ahora comienza a tratar a los demás como tú quieres que te traten.

El principio de ritmo dice que todo fluye y refluye, que a toda abundancia le sigue la escasez. Esto no quiere decir que si uno es rico luego va a ser pobre, pero si cuando uno es rico no comparte, no ayuda, malgasta sus riquezas y no las pone al servicio de la vida, entonces sí lo perderá todo. Comienza a hacer buen uso de todo lo que tengas, sin malgastarlo, y sé generoso y caritativo con los más necesitados. Siempre habrá alguien que necesite más que tú. Y si tú eres generoso con los demás, cuando a ti te falte, siempre habrá alguien que venga en tu ayuda.

Invoca a diario la Llama Violeta para transmutar cualquier error que hayas cometido y que pueda estar obstaculizando tu Plan Divino de Perfección. Afirma: "Yo Soy la Llama Violeta Transmutadora de la Liberación Espiritual que ahora y para siempre transmuta, consume y disuelve todo error presente y pasado, su causa y su núcleo, récord y memoria, y toda creación indeseable por la cual mi ser externo sea responsable". A la vez que haces esta afirmación, visualízate envuelto por un pilar de Fuego Violeta.

Luego haz este decreto: "Amada Presencia Yo Soy: Ilumina mi conciencia para que pueda darme cuenta de mis errores. Asume el comando de mi vida y resuelve esta situación de una vez. Guíame para que mi vida vuelva a estar en orden divino. Yo ofrezco mi corriente de vida y me consagro a amar, proteger e iluminar a toda la humanidad para que viva en el sendero de la Luz. Poderosa Presencia Yo Soy, libérame de todas estas limitaciones, en armonía para todo el mundo, bajo la gracia, de manera perfecta y en cumplimiento de la Voluntad de Dios. Gracias Padre-Madre, Todo lo que Existe, porque así es". Todo se resolverá cuando sea el momento oportuno. Pon en práctica todo esto que acabas de aprender y verás que a partir de ahora siempre te irá bien.

No hay comentarios: