
Arma en tu casa un santuario especial para invocar la Divina Energía. Allí conservarás los elementos, símbolos o imágenes que te ayuden a sentirte en conexión con tus Guías Espirituales. Necesitarás incienso, una vela blanca, amarila o naranja, una pirámide de cristal o cuarzo preferido, y un vaso con agua.
El ritual de prosperidad siempre se hará en luna creciente. Puede hacerse tanto de día como de noche, evitando la medianoche y las horas que le siguen hasta la salida del sol.
Enciendes el incienso para purificar el aire, la vela para para manifestar la presencia del fuego de la transformación; colocarás el vaso con agua que representará el equilibrio y la purificación emocional y, finalmente, el amulteo con un cristal que simboliza la manifestación de la tierra.
Mentalmente invitas a tu Ángel Guardián, tu Ser Superior y todos los Seres Espirituales que quieras.
Declaras en voz alta:
"En este instante, cuando se reúnen frente a mí distintas creaciones del Universo, elijo conectarme con la corriente eterna de la prosperidad.
Llamo al Fuego, la Tierra, el Aire y el Agua para que manifiesten en mí toda la abundancia de la Vida. De esta manera, reconozco la Presencia Infinita que toma formas innumerables para materializar mi pensamiento.
Estoy abierta y receptiva a todas las demostraciones de prosperidad y acepto aquellas que me resultan más convenientes.
Todo lo que necesito viene a mí fácilmente, en el momento justo y necesario. Como un imán, atraigo las personas, la información o los sucesos que me llevarán a crecer y a evolucionar.
Renuncio a toda forma de limitación pasada, presente o futura. Hoy elijo vivir en armonía con el Universo, por lo tanto, elijo tener una vida próspera, saludable y feliz.
Doy gracias por todo lo que se me ha concedido hasta hoy, y también agradezco todo lo que se me concede desde este instante, porque sé que es mucho y abundante.
Entrego todos mis pensamientos a la Ley del Universo que todo lo realiza en el momento perfecto. Y confío plenamente en el Poder que me sustenta, en la Fuente Infinita que todo lo provee. Así es".
Incluye tus propias palabras en este tratamiento espiritual y pronúncialo con emoción. Luego permanece en silencio o en estado de meditación por unos minutos. Visualiza tus deseos llenándose de energía cósmica para que se manifiesten.
Del libro "Curso de Prosperidad" de Horacio Valsecia.
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